
Tegucigalpa, Honduras. La Penitenciaría Nacional de Támara recuperó un módulo con capacidad para albergar a 1,300 personas privadas de libertad, luego de un proceso de reconstrucción que representó una inversión aproximada de seis millones de lempiras, informaron autoridades penitenciarias.
La inauguración de las instalaciones se realizó el miércoles 21 de octubre de 2026, con la participación de autoridades del Instituto Nacional Penitenciario (INP) y representantes de la Secretaría de Derechos Humanos, quienes supervisaron las condiciones del espacio remodelado.

El director del centro penitenciario, teniente coronel Wiliam García, explicó que la recuperación del módulo tiene como objetivo contribuir a la reducción del hacinamiento en el sistema penitenciario hondureño.
Actualmente, la cárcel de Támara alberga entre 5,670 y 5,700 privados de libertad, según datos proporcionados por las autoridades del recinto, una población que varía de acuerdo con los ingresos y egresos de internos.
Instalaron cámaras de seguridad y mejoraron los servicios básicos
Como parte de los trabajos de reconstrucción, las instalaciones fueron remodeladas y divididas en pabellones, con portones de acceso y celdas que permitirán clasificar a los internos de acuerdo con sus características y nivel de peligrosidad.
El módulo, que anteriormente era utilizado para personas sentenciadas, será destinado a internos de mínima y media seguridad, conforme a la clasificación que prevén implementar las autoridades penitenciarias.
La infraestructura también cuenta con aproximadamente 60 cámaras de seguridad, distribuidas en diferentes áreas para mantener una vigilancia permanente dentro del edificio y en los espacios abiertos.
Además, se repararon los sistemas eléctricos, las instalaciones de agua potable y las redes de aguas residuales. Sin embargo, las autoridades indicaron que los privados de libertad no tendrán acceso a conexiones eléctricas dentro de las celdas, como parte de las nuevas disposiciones de seguridad.
Trasladarán a los internos al módulo reconstruido
Las instalaciones tienen capacidad para alojar a 1,300 personas, quienes serán trasladadas desde los espacios donde fueron reubicadas mientras se desarrollaban los trabajos de reconstrucción.
De acuerdo con las autoridades, la recuperación de este espacio forma parte de las medidas para reorganizar la población penitenciaria, fortalecer la vigilancia y mejorar las condiciones de alojamiento dentro del centro penal.
La puesta en funcionamiento del módulo representa una nueva intervención en la Penitenciaría Nacional de Támara, uno de los principales centros penitenciarios del país, donde las autoridades mantienen acciones orientadas a mejorar el control interno y reducir la sobrepoblación carcelaria.