
Una reciente alerta difundida a través de redes sociales ha encendido las alarmas entre los usuarios de peluquerías y barberías tras advertir sobre el supuesto riesgo de contraer el Virus del Papiloma Humano (VPH) mediante el uso compartido de utensilios como peines, tijeras, máquinas de cortar cabello y navajas. La controversia ha puesto bajo el reflector las prácticas sanitarias de estos establecimientos y cuestionado la eficacia del alcohol como único método de desinfección.
Pese al temor generado en las plataformas digitales, hasta la fecha no existen informes oficiales ni evidencias médicas que confirmen un brote o contagio masivo de VPH dentro de peluquerías en territorio mexicano.
Ante la desinformación emergente, la comunidad médica ha considerado fundamental precisar los mecanismos de transmisión conocidos del virus para no generar alarma desmedida, sin descuidar por ello la importancia de mantener rigurosos protocolos de asepsia.
De acuerdo con portales de referencia médica como MedlinePlus, el VPH engloba una familia de más de 200 virus afines. Mientras la mayoría de las cepas se transmiten por contacto íntimo directo y afectan las zonas genitales o mucosas pudiendo clasificarse en cepas de bajo riesgo que provocan verrugas, y de alto riesgo asociadas al desarrollo de diversos tipos de cáncer como el de cuello uterino, anal u orofaríngeo, existen variantes que afectan la piel en general.
Respecto al riesgo específico en las barberías, los expertos señalan que el contagio indirecto mediante herramientas no es la vía habitual de transmisión. Sin embargo, no se descarta por completo en escenarios puntuales. Si una navaja o tijera entra en contacto directo con una lesión cutánea infectada por VPH y posteriormente produce un corte o microlesión en la piel de otro usuario, existe un riesgo potencial de inoculación del virus.
Esta posibilidad de transmisión por objetos contaminados fue respaldada por el doctor Rolando Espinoza, quien a través de una publicación técnica en Facebook advirtió sobre la presencia de verrugas causadas por VPH en el cuero cabelludo.

«Cuando vean estas lesiones por VPH en el cuero cabelludo, no esperen a cortarlas o hacerlas sangrar para recién tomar precauciones. Las verrugas del VPH se contagian por contacto de la piel lastimada y por objetos contaminados, por ejemplo tijeras, toallas, máquinas, peines o cepillos que no se limpian bien entre un cliente y otro», explicó el especialista.
Asimismo, Espinoza advirtió que el virus posee la capacidad de sobrevivir en distintas superficies de trabajo y que la práctica habitual de rociar los instrumentos únicamente con alcohol resulta insuficiente para lograr una desinfección completa. Frente a esto, los profesionales de la salud hacen un llamado a los propietarios de estéticas y barberías a implementar métodos de esterilización e higienización adecuados entre cada servicio, garantizando la protección física de sus clientes.