
Tegucigalpa está construida sobre una bomba de tiempo geológica debido a su topografía irregular y a un subsuelo debilitado por la historia.
Según el arquitecto Carlos Salgado, la vulnerabilidad de la capital se agudiza en la época lluviosa, cuando el agua «lava» las laderas de la zona montañosa en la que está asentada la ciudad, provocando asentamientos naturales y reactivando fallas geológicas.
Sin embargo, el arquitecto reveló un peligro oculto que acelera esta fragilidad: el pasado minero de la ciudad. Salgado explicó que existen numerosas excavaciones y túneles subterráneos de hace muchos años que hoy están cediendo debido al peso de las construcciones modernas que se han levantado encima.
Esta combinación de geografía accidentada, lluvias y túneles coloniales en el olvido mantiene en riesgo constante a decenas de comunidades capitalinas.
#ABNoticias El arquitecto Carlos Salgado advirtió que la capital enfrenta una severa vulnerabilidad debido a su terreno montañoso, donde las lluvias "lavan" las laderas y activan fallas geológicas. pic.twitter.com/6czklZsiGv
— Abriendo Brecha (@Abriendo_Brecha) June 30, 2026