
El expresidente de Honduras, Porfirio «Pepe» Lobo Sosa, cortó de tajo cualquier vínculo de cercanía con el también exmandatario Juan Orlando Hernández, de cara a un eventual regreso de este al país.
Al ser consultado sobre el tema y el debate político que genera el caso, Lobo Sosa fue categórico al expresar: “Nunca vamos a ser amigos”, dejando clara la fría postura personal que mantiene respecto a Hernández.
A pesar de que ambos líderes políticos compartieron militancia y llegaron al poder bajo la bandera del Partido Nacional de Honduras, «Pepe» Lobo reiteró que existen profundas diferencias de carácter personal que han marcado su relación durante los últimos años.
Las declaraciones del exgobernante se dan en un momento de alta atención pública y reactivan la discusión sobre las fracturas internas y el panorama político en torno a la figura de Hernández.