
La coordinadora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), Migdonia Ayestas, advirtió sobre el creciente uso de mujeres por parte de redes del narcotráfico para el traslado de drogas, una práctica que las autoridades califican como altamente preocupante.
La especialista explicó que este fenómeno no solo está relacionado con delitos dentro de centros penitenciarios, sino que ha evolucionado hacia la incorporación de mujeres en el transporte de sustancias ilícitas a mayor escala, lo que incrementa su vulnerabilidad y riesgo ante la criminalidad organizada.
“Es una problemática que estamos investigando. Las mujeres no son utilizadas solo para trata de personas, sino también como mulas en el narcotráfico”, señaló Ayestas.
De acuerdo con los análisis del OV-UNAH, muchas de las mujeres involucradas en estas estructuras criminales son captadas a través de relaciones sentimentales, intimidación o coacción ejercida por sus parejas, lo que facilita su incorporación a estas redes.

La experta añadió que, en muchos casos, se ejerce un tipo de control basado en la violencia y la dominación, lo que ha sido descrito como una forma de masculinidad tóxica que obliga a las víctimas a participar en actividades ilícitas para proteger los intereses económicos de los grupos criminales.