
El abogado penalista Leonel Núñez advirtió en el programa de «Honduras al Punto» de Ten TV Canal 10 sobre la transformación que ha experimentado el crimen organizado en Honduras y señaló que algunas estructuras ya no se limitan a actividades como la extorsión, sino que han incursionado en negocios y otras actividades económicas.
Según Núñez, esta evolución representa un desafío para las autoridades de seguridad, debido a que los integrantes de estas estructuras ya no necesariamente presentan características visibles que permitan identificarlos como miembros de una organización criminal.

“Hoy muchos crímenes organizados ya no se dedican a la extorsión. Ahora son dueños de negocios”, afirmó el abogado penalista, al explicar que las estructuras criminales han ido modificando sus métodos de acuerdo con las circunstancias y necesidades.
Núñez también señaló que las nuevas generaciones vinculadas a las pandillas han cambiado algunos de los patrones que anteriormente permitían identificarlas. Entre ellos mencionó el uso de tatuajes, una característica que durante años estuvo asociada públicamente con integrantes de estas organizaciones.
“Los jóvenes de ahora que se dedican a eso, ya no se tatúan. Ya no se tatúan. Usted no sabe quién está a la par suya”, manifestó.
El profesional del derecho sostuvo además que Honduras estaría atravesando varias generaciones de integrantes de estructuras criminales, al señalar que algunos miembros iniciales de estas organizaciones tuvieron hijos, nietos y bisnietos que posteriormente también se involucraron en actividades delictivas.
“Estamos entrando en la quinta generación”, expresó Núñez, quien agregó que el fenómeno ha experimentado una transformación respecto a décadas anteriores.
En ese sentido, aseguró que actualmente también pueden encontrarse personas con formación profesional y vinculadas al ámbito empresarial que, según sus declaraciones, formarían parte de estructuras criminales.
“Hoy hay profesionales universitarios que son mareros. Hay empresarios que son mareros”, afirmó.
Núñez mencionó entre las profesiones que, según su planteamiento, podrían estar vinculadas a personas pertenecientes a estas estructuras a médicos, abogados, ingenieros, arquitectos, administradores de empresas y contadores.
Ante esta evolución, el abogado consideró que uno de los principales retos para las autoridades es determinar, mediante investigación y pruebas, cuándo una persona está vinculada a una estructura criminal y bajo qué circunstancias podría ser considerada terrorista.
“¿Cómo va a ser la política de seguridad para poder determinar que esta persona es un terrorista? Totalmente difícil”, cuestionó.
Finalmente, Núñez destacó la importancia de fortalecer las investigaciones para enfrentar esta transformación del crimen organizado y sostuvo que las labores de inteligencia requieren recursos para poder identificar las nuevas formas de operación de estas estructuras
"Hoy muchos crímenes organizados ya no se dedican a la extorsión, ahora son dueños de negocios."
— TEN Canal 10 (@tencanal10) September 21, 2026
Leonel Nuñez, abogado penalista.#HondurasalPunto #TenCanal10 #CrimenOrganizado pic.twitter.com/1rqabfVOOQ