
En medio de una profunda tormenta institucional y financiera que mantiene en vilo a todo el país sudamericano, Santiago Peña continúa en el ejercicio de la Presidencia de Paraguay a un día de haber presentado su dimisión. Este viernes, el mandatario solicitó formalmente una prórroga de al menos tres días para poder estructurar y presentar su defensa ante el proceso de juicio político que impulsa el Congreso en su contra, un escenario desencadenado por el estrepitoso colapso y cierre temporal de Ueno Bank.
La tensión política alcanzó un punto crítico en la víspera, cuando el propio jefe de Estado había prometido públicamente que se presentaría este viernes ante el Senado para ejercer de manera directa su “derecho a la defensa”. Para ello, había sido citado formalmente a las 10:00 horas en el Palacio Legislativo. Sin embargo, en un giro de última hora comunicado a través de sus canales oficiales en redes sociales, el mandatario anunció que había formalizado la petición de postergación.
He pedido una prórroga de 72 horas para ejercer mi defensa. Me notificaron a las 22:15 con un libelo acusatorio y unas 300 fojas de anexos, y pretenden que responda en menos de 12 horas. Eso no es debido proceso. Voy a exponer mi verdad ante toda la ciudadanía, aunque resulte incómoda para muchos actores políticos. Nunca voy a rehuir mi compromiso con la gente, y menos en los momentos difíciles.
— Santiago Peña (@SantiPenap) November 6, 2026

“He pedido una prórroga de 72 horas para ejercer mi defensa”, señaló Peña en su mensaje público. Como principal argumento para justificar la medida, el presidente denunció fallas en las garantías procesales básicas: “Me notificaron a las 22:15 con un libelo acusatorio y unas 300 fojas de anexos, y pretenden que responda en menos de 12 horas. Eso no es debido proceso”, criticó con firmeza.
Asimismo, el gobernante aseguró que mantiene su intención de dar explicaciones públicas y transparentes sobre su vinculación con los hechos: “Voy a exponer mi verdad ante toda la ciudadanía, aunque resulte incómoda para muchos actores políticos. Nunca voy a rehuir mi compromiso con la gente, y menos en los momentos difíciles”, subrayó.
La solicitud de prórroga ocurre pocas horas después de que el propio Santiago Peña presentara su renuncia oficial a la primera magistratura del país. No obstante, el presidente continúa formalmente en el cargo debido a que el Congreso no logró reunir el quórum reglamentario necesario para debatir y votar su dimisión.
La parálisis legislativa se produjo de manera sorpresiva después de que los legisladores del oficialista Partido Colorado la misma formación política a la que pertenece el jefe de Estado decidieran abandonar el hemiciclo de forma repentina. Esto ocurrió a pesar de que la dirigencia del oficialismo había anticipado previamente que respaldaría la salida del mandatario para calmar las aguas políticas.
Por su parte, el presidente del Senado, Basilio Núñez, había confirmado que convocaría de todas formas a los parlamentarios para avanzar con el juicio político, una medida que horas antes había sido aprobada por unanimidad en la Cámara de Diputados. Para que finalmente prospere la destitución presidencial en el Congreso paraguayo, se requiere el respaldo calificado de al menos 30 de los 45 miembros que componen la Cámara Alta.
El detonante principal de esta crisis sin precedentes ha sido la abrupta intervención del Banco Ueno. La severa crisis de liquidez de la institución bancaria desató una tormenta de proporciones económicas y políticas en Paraguay, dejando temporalmente a millones de depositantes entre los que figuran numerosos pensionistas y trabajadores sin poder acceder a sus ahorros ni a su dinero cotidiano.
Mientras los mercados financieros monitorean de cerca la situación y la ciudadanía exige respuestas claras, el futuro inmediato de la administración de Santiago Peña y la estabilidad democrática del país dependen de los próximos movimientos del Congreso y de los argumentos que el mandatario logre exponer al término de la prórroga solicitada.