
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) informó que los 44 mil quintales de frijol almacenados en bodegas del Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA) serán vendidos al sector agroindustrial con el objetivo de recuperar parte de los recursos invertidos.
Las autoridades aseguran que el producto continúa siendo apto para el consumo humano, aunque presenta un mayor tiempo de cocción.
El titular de la SAG, Moisés Molina, explicó que la principal afectación detectada en el grano es el endurecimiento que retrasa su preparación, una condición que puede ser manejada por las empresas procesadoras mediante equipos industriales especializados.
Representantes del sector campesino respaldaron la comercialización del producto para recuperar parte de la inversión estatal, pero solicitaron que continúen las investigaciones para determinar las causas del deterioro y establecer posibles responsabilidades.
El caso involucra reservas valoradas en alrededor de 88 millones de lempiras y mantiene la atención sobre la gestión de los granos almacenados por el Estado.