
Autoridades federales de Estados Unidos acusaron a 11 personas por su presunta responsabilidad en la muerte de siete migrantes que fueron encontrados dentro de un contenedor ferroviario sellado en Laredo, Texas. Entre las víctimas se encontraban tres hondureños, incluido un adolescente de 14 años.
Según la investigación, los migrantes habrían abordado el tren en Del Rio con destino a San Antonio, pero quedaron atrapados en un contenedor cerrado y sin ventilación, expuestos a temperaturas que superaban los 30 grados Celsius.
Las autoridades sospechan que las muertes estuvieron relacionadas con hipertermia, asfixia y la prolongada exposición al calor extremo.
La acusación señala a los imputados por conspiración y por facilitar el traslado ilegal de personas con resultado fatal. De acuerdo con las autoridades, los migrantes habrían pagado entre 1,500 y 10,000 dólares a redes de tráfico de personas para ser trasladados hacia el interior de Estados Unidos.
El caso vuelve a evidenciar los peligros de las rutas migratorias irregulares y las condiciones extremas a las que son expuestas las personas que buscan llegar a Estados Unidos. Mientras nueve de los acusados fueron detenidos, dos permanecen prófugos, según la información oficial.