
La selección nacional de México selló su boleto a la fase de eliminación directa del Mundial 2026 de forma contundente y desató la euforia generalizada en la capital del país. El combinado azteca impuso sus condiciones frente a un aguerrido Ecuador gracias a una inspirada primera mitad donde Julián Quiñones abrió el marcador al minuto 22 con un potente e inapelable disparo de media distancia, seguido por una obra de arte colectiva al minuto 31 que culminó de gran manera el delantero Raúl Jiménez para decretar el rumbo definitivo del encuentro.
En la parte complementaria, el equipo anfitrión no bajó los brazos ni retrasó sus líneas, sino que mantuvo una intensidad asfixiante que le permitió controlar la posesión del balón en sectores clave y anular por completo los circuitos de un conjunto ecuatoriano que jamás encontró respuestas tácticas para inquietar la portería mexicana. Con el cobijo de más de 80 mil aficionados que convirtieron el histórico Coloso de Santa Úrsula en una auténtica fiesta nacional. Con la ilusión intacta de seguir haciendo historia ante su público, el sueño mundialista entra a su etapa más crucial. El cuerpo técnico y los jugadores aztecas conocerán este miércoles a su rival definitivo para la llave de octavos de final, el cual saldrá directamente del enfrentamiento de fase de grupos entre las escuadras de Inglaterra y la República Democrática del Congo.