
Las políticas de inclusión y atención social dirigidas a la población deportada reportaron una importante ejecución presupuestaria en el país. Los informes oficiales emitidos por la Secretaría de Desarrollo Social, mediante los mecanismos de transparencia y acceso a la información pública, revelan que el programa estatal «Hermano, Hermana, Vuelve a Casa» benefició a un total que supera las 37 mil 700 personas.
Esta iniciativa de protección requirió de una asignación financiera del Estado que rebasó los 98.25 millones de lempiras durante su periodo operativo.
Por consiguiente, la estrategia de intervención gubernamental articuló sus esfuerzos a través de dos ejes fundamentales que incluyeron la asistencia humanitaria de emergencia y los planes de reinserción productiva regional.
El núcleo del beneficio consistió en la transferencia del subsidio económico «Llegaste a Casa», equivalente a mil dólares en efectivo para cada ciudadano repatriado.
El estipendio se otorgó de forma directa en las terminales aéreas y terrestres de recepción, simplificando los trámites administrativos al requerir únicamente la certificación de la condición de retorno. Por otra parte, los registros demográficos e institucionales evidencian que el Centro de Atención al Migrante Retornado ubicado en el municipio de La Lima canalizó el 86 por ciento del flujo total de los beneficiarios.