
El frágil equilibrio diplomático en el Medio Oriente sufrió un duro revés debido a la reactivación de las hostilidades en los corredores marítimos de distribución de hidrocarburos. El gobierno de los Estados Unidos determinó este martes la anulación inmediata de la licencia especial que suspendía temporalmente los bloqueos comerciales dirigidos a la industria petrolera de Irán.
Fuentes del Departamento del Tesoro norteamericano justificaron la drástica medida financiera al calificar las maniobras de acoso de Teherán en el estrecho de Ormuz como procederes totalmente intolerables que acarrearán severas sanciones económicas y políticas para el régimen islámico.
Por consiguiente, la decisión de la Casa Blanca desmantela de forma anticipada la dispensa administrativa promulgada el pasado mes de junio.
Dicho permiso legal facultaba originalmente a la nación persa para extraer, comercializar y suministrar petróleo crudo junto con sus derivados refinados en el mercado internacional, fijando como fecha límite operativa el próximo 21 de agosto.
No obstante, las facilidades crediticias quedaron sin efecto técnico tras confirmarse una serie de sabotajes armados contra la navegación civil en el golfo Pérsico, lo que altera las previsiones sobre los precios globales del barril de crudo. Por otra parte, la agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido ratificó que un total de tres embarcaciones de transporte logístico resultaron afectadas por impactos de proyectiles en las inmediaciones del estrecho de Ormuz.