
La Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional, junto a la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), conmemoraron este viernes el 50 aniversario del programa de envío de voluntarios japoneses a Honduras, una iniciativa histórica que ha dejado una huella profunda en el desarrollo social, técnico y comunitario del país.
El impacto de una alianza de cinco décadas:
Líderes en la región: Hasta la fecha, alrededor de 1,500 profesionales japoneses han prestado sus servicios en tierra catracha, consolidando a Honduras como el país con el mayor flujo de voluntarios de JICA en toda Centroamérica.

Campos de acción integral: La canciller de la República, Mireya Agüero, destacó que la labor de los brigadistas nipones se ha desplegado de manera articulada con gobiernos locales en sectores prioritarios como educación, salud pública, gestión ambiental, desarrollo agrícola, deportes, arqueología y cultura.

Huella de valores: «Más allá de sus aportes técnicos, han promovido valores como la disciplina, la responsabilidad, la eficiencia y el respeto puro», manifestó la diplomática hondureña.

Agradecimiento recíproco: Durante el acto protocolario, la encargada de negocios de la Embajada de Japón, Yuko Koga, y el vicepresidente mundial de JICA, Hiroyuki Kobayashi, expresaron su profunda gratitud hacia los municipios y familias hondureñas por recibir a los técnicos con los brazos abiertos y hacerlos sentir parte de sus hogares. Al evento de gala también asistió la secretaria de Educación, Ivette Argueta, miembros del Cuerpo Diplomático acreditado e invitados especiales del sector cultural y gubernamental.