
El economista Nelson Ávila afirmó que la crisis financiera que atraviesa la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) no responde únicamente a fallas recientes de gestión, sino a un proceso prolongado de descapitalización que, según dijo, también ha impactado a otras instituciones del Estado.
Ávila señaló que durante años se habría limitado la modernización de entidades públicas como la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel) y el Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), lo que habría contribuido a su debilitamiento financiero.
El economista sostuvo que, en este proceso, las ganancias habrían sido canalizadas hacia el sector privado, mientras que las pérdidas y cargas operativas quedaron bajo responsabilidad de la población.
En relación con la ENEE, Ávila cuestionó la percepción de quiebra técnica de la institución y aseguró que esta no refleja el valor real de sus activos. Explicó que gran parte de la infraestructura está registrada con valores contables antiguos y depreciados, muy por debajo de su precio actual en el mercado.