
La justicia tendrá que esperar. Un juez de Extradición de Primera Instancia decidió reprogramar para el próximo 30 de abril la audiencia de presentación y evacuación de pruebas contra el hondureño Joaquín Alvarado Bueso.
El imputado, quien es requerido por la justicia de Estados Unidos, enfrenta una acusación que ha estremecido a la opinión pública por su naturaleza: delitos graves en perjuicio de una menor de edad. La defensa técnica de Alvarado Bueso solicitó la prórroga para preparar sus argumentos, logrando aplazar el proceso que definirá su entrega a las autoridades norteamericanas. Mientras tanto, el señalado permanece bajo custodia a la espera de que el reloj judicial se reactive a finales de mes.