
El fantasma de un aumento drástico al transporte urbano acecha a más de dos millones de hondureños.
El dirigente del rubro, Wilmer Cálix, denunció que el sector está al borde del colapso operativo y evalúa seriamente implementar la “tarifa real”, lo que dispararía el costo del pasaje de los actuales 13 lempiras a más de 20 lempiras.

Cálix señaló que, pese a su voluntad de no afectar al usuario, el incumplimiento del Gobierno en el pago de bonos compensatorios y el nulo subsidio al combustible los tiene «desamparados».
Con un diésel que roza los L140 y costos de operación por las nubes, los transportistas advierten que el diálogo se agotó.
«Ya ni siquiera nos contestan», sentenció Cálix, dejando la puerta abierta a un incremento inminente si el IHTT y la SIT no cumplen los acuerdos pactados.