
El economista del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH), Mario Palma, alertó sobre una desaceleración en el crecimiento de las remesas familiares que ingresan al país, al proyectarse una reducción del ritmo de expansión del 25 % registrado el año pasado a cerca del 12 % en 2026.
Según explicó, durante 2025 se observó un incremento considerado “atípico” en el envío de remesas, impulsado por decisiones migratorias en Estados Unidos y el temor de los migrantes ante posibles cambios en las políticas migratorias. Sin embargo, en el presente año, estos flujos han comenzado a normalizarse y a acercarse a los patrones históricos.
De acuerdo con los datos compartidos, Honduras recibió 870 millones de dólares en enero, 939 millones en febrero, 1,200 millones en marzo y 1,105 millones en abril, reflejando una tendencia aún alta, pero con señales de estabilización.
Palma recordó que las remesas representan una de las principales fuentes de divisas para el país y sostuvo que alrededor del 25 % de los hogares hondureños dependen de estos ingresos, mientras que para cerca del 10 % constituyen su principal fuente económica.
El analista explicó que en los últimos 15 años el crecimiento promedio de las remesas oscilaba entre 4 % y 6 %, por lo que el 12 % actual sigue siendo elevado, aunque menor al registrado el año anterior.