
Un grave incidente de seguridad aérea activó de manera inmediata los rigurosos protocolos de emergencia este viernes en las instalaciones del Aeropuerto Internacional Juan Manuel Gálvez, situado en la isla de Roatán, en el departamento insular de Islas de la Bahía. El suceso mantuvo en máxima alerta a las autoridades de la terminal tras involucrar directamente a una aeronave privada tipo Piper PA-23 Aztec, portadora de la matrícula de la República de El Salvador YS-04-P.
De acuerdo con los informes técnicos preliminares proporcionados por los operadores de la torre de control, el percance se desencadenó en el preciso instante en que el piloto realizaba las maniobras de aceleración sobre la pista con el firme propósito de emprender el vuelo.

Durante esta intensa carrera de despegue, una de las llantas principales de la avioneta estalló de forma abrupta y sorpresiva. Lo anterior provocó una pérdida inmediata de estabilidad operativa y una consecuente falla mecánica severa en todo el sistema del tren de aterrizaje. La peligrosa combinación de estos factores impidió por completo que la tripulación pudiera alzar el vuelo de manera segura, dejando el fuselaje completamente varado sobre la calzada asfáltica de la terminal.
Ante la alerta roja, unidades de respuesta inmediata del Benemérito Cuerpo de Bomberos Aeroportuarios y brigadas especializadas de rescate médico se desplazaron con extrema urgencia hacia la pista activa para asegurar el perímetro y brindar contención.
Las autoridades confirmaron de manera satisfactoria que el incidente no dejó pérdidas humanas ni personas heridas, limitándose el impacto a cuantiosos daños materiales en la estructura inferior de la aeronave, además de la aplicación de asistencia médica preventiva por crisis nerviosa a los miembros de la tripulación.
Por su parte, especialistas de la Agencia Hondureña de Aeronáutica Civil (AHAC) iniciaron formalmente el peritaje técnico reglamentario para dictaminar las causas exactas del fallo. Debido a la posición de la aeronave, las operaciones de aterrizaje y despegue experimentaron retrasos temporales mientras los equipos especializados coordinaban su remolque seguro fuera del área de influencia.