
La impunidad y el incremento de la saña en las agresiones contra las mujeres mantienen bajo máxima alerta a las organizaciones sociales en el país. La destacada defensora de los derechos humanos, Honorina Rodríguez, calificó este martes la persistente ola de violencia de género en Honduras como una situación «realmente preocupante» e «indignante», por lo que demandó con urgencia un esfuerzo presupuestario y operativo superior por parte de todos los operadores de justicia para articular una respuesta integral frente a los feminicidios.
El balance de la violencia en lo que va del presente año revela un panorama desgarrador, registrándose de forma preliminar la pérdida violenta de aproximadamente 140 vidas de mujeres. Ante esta alarmante estadística que sostiene el enérgico clamor de «ni una menos», la experta enfatizó que los órganos de investigación penal deben ser dotados de inmediato con los recursos logísticos, técnicos y financieros necesarios que les permitan atender con celeridad las agresiones desde las primeras denuncias, evitando así desenlaces fatales.
Rodríguez también puntualizó que las recientes reformas legislativas en la materia no deben quedarse en papel, sino traducirse de inmediato en la pronta instalación de los juzgados especializados en violencia doméstica y en una profunda capacitación del personal.