
La Asociación Gastronómica de Honduras alertó que cerca de 200 restaurantes han cerrado operaciones durante este año, una situación que atribuye al aumento en los costos de funcionamiento y al deterioro del entorno económico.
El presidente del gremio, Napoleón Murillo, señaló que estos cierres han provocado la pérdida de aproximadamente 2,000 puestos de trabajo, afectando principalmente a empleados que devengan el salario mínimo y dependen de la actividad gastronómica para sostener a sus familias.
Según explicó, el incremento en las tarifas de energía eléctrica se ha convertido en uno de los principales desafíos para los negocios del rubro, ya que en muchos establecimientos el costo del servicio se ha duplicado e incluso triplicado, reduciendo considerablemente su capacidad de operación.
Murillo también indicó que el elevado precio de los alquileres comerciales agrava la situación, por lo que solicitó a las autoridades supervisar el cumplimiento de la normativa vigente, al denunciar que algunos arrendamientos estarían siendo cobrados en dólares.