
Las autoridades hondureñas manejan nuevas hipótesis sobre el ataque armado que dejó cinco agentes de la DIPAMPCO muertos en Corinto, Omoa, Cortés. Entre las principales líneas de investigación se analiza la posibilidad de que los uniformados hayan sido confundidos con integrantes de estructuras criminales que operan en la zona.
El jefe policial Eduardo Lanza y el director de la DPI, César Ruiz, informaron que los primeros análisis de inteligencia indican que los atacantes habrían creído que los agentes pertenecían a la Mara Salvatrucha (MS-13), debido a las constantes disputas entre grupos criminales vinculados al narcotráfico y la extorsión en el sector fronterizo.
El caso también ha generado dudas sobre la planificación del operativo, luego de revelarse que documentos policiales registraban como destino el departamento de Colón y no Omoa.
Organismos defensores de derechos humanos y expertos en seguridad exigieron investigaciones transparentes para esclarecer posibles fallas operativas y determinar responsabilidades.