
El Bayern Múnich cerró la temporada con otro título tras vencer 3-0 al Stuttgart en la final de la DFB Pokal, consolidando así el doblete doméstico en Alemania. El conjunto bávaro también conquistó previamente la Bundesliga y la Supercopa Franz Beckenbauer.
La gran figura de la final fue Harry Kane, quien marcó los tres goles del encuentro y volvió a destacar como el líder ofensivo del equipo alemán. Con esta actuación, el delantero inglés alcanzó 66 goles en todas las competiciones durante la temporada.
El Bayern completó una campaña dominante a nivel local, mientras Kane firmó una de las mejores temporadas individuales de su carrera, siendo decisivo en la obtención de los títulos y reafirmando su papel como referente del club bávaro.