
La hondureña Margarita Melgar regresó voluntariamente a Honduras junto a su hija Katherin, de 10 años y ciudadana estadounidense, luego de enfrentar un proceso migratorio en Estados Unidos que, según su defensa, aún mantenía recursos legales pendientes de resolución.
De acuerdo con la versión presentada por su abogada, Melgar recibió una notificación de las autoridades migratorias estadounidenses en la que debía optar entre permanecer detenida por tiempo indefinido mientras continuaba su proceso o abandonar voluntariamente el país.
La decisión puso fin a más de una década de residencia en territorio estadounidense.
La salida de Melgar implicó además la separación de parte de su familia, ya que dos de sus hijas permanecerán en Estados Unidos.
Una de ellas continuará sus estudios universitarios y actividades laborales, mientras que la menor de edad quedará bajo el cuidado de otros familiares, según informaron allegados.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos confirmó que la hondureña aceptó la autodeportación como una medida voluntaria.
La defensa legal sostiene que el caso aún podía ser reabierto, mientras familiares y representantes políticos expresaron preocupación por el impacto humano y emocional que deja este proceso migratorio.