
La agencia calificadora Moody’s Ratings ratificó la calificación soberana de Honduras en B1 con perspectiva estable, aunque advirtió que la inseguridad, la polarización política y las debilidades institucionales siguen representando riesgos para la estabilidad económica y el clima de inversión del país.
El informe regional de América Latina y el Caribe 2026-2027 señala que, si bien el país mantiene condiciones que respaldan su actual nota crediticia, persisten factores estructurales que podrían afectar su desempeño económico, especialmente en materia de gobernabilidad y crecimiento.
Moody’s destacó que la inseguridad, el crimen organizado y la polarización política continúan impactando la confianza de los inversionistas y elevando los costos para el Estado, lo que limita mayores avances en estabilidad económica.
La calificadora concluye que la estabilidad de la nota dependerá del fortalecimiento institucional, la mejora en seguridad y la disciplina fiscal, además de la capacidad del país para generar condiciones que impulsen la inversión y el crecimiento sostenible.