
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) instó a la Cancillería de Honduras a activar de forma inmediata un protocolo de asistencia consular para verificar el estado físico, garantizar sus necesidades básicas y emitirle un pasaporte a Bryan Sánchez, el migrante hondureño originario de Olancho que fue deportado por Estados Unidos hacia un país africano el pasado 1 de agosto.
Elsy Reyes, coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana, advirtió que el traslado de Sánchez a una nación donde enfrenta barreras idiomáticas y falta de condiciones dignas constituye una violación al debido proceso, señalando además que no puede ser retornado a territorio hondureño a menos que él lo autorice de forma voluntaria para no exponerlo a nuevos riesgos.
Asimismo, el organismo protector de derechos humanos recomendó entrevistar directamente al connacional para conocer sus alternativas viables y revisar los convenios internacionales vigentes que garanticen su protección, acceso a un trabajo y condiciones de vida seguras.
El Conadeh enfatizó que las autoridades diplomáticas deben gestionar espacios de diálogo con el gobierno estadounidense a través de la embajada para esclarecer el caso, mientras se evalúan opciones legales que respeten estrictamente el consentimiento y la voluntad del ciudadano afectado.