
El Gobierno de Bernardo Arévalo puso en marcha un nuevo esquema de seguridad denominado Anillo de Contención para frenar el incremento de la criminalidad registrado en las últimas semanas. La estrategia prioriza patrullajes combinados entre la Policía Nacional Civil y el Ejército en los sectores con mayor incidencia delictiva del departamento de Guatemala.
El despliegue surge tras hechos de alto impacto, como el doble homicidio del deportado Nixon Pérez y su esposa Glendy González en Retalhuleu, así como jornadas violentas que dejaron hasta 24 muertes en un solo día. Las autoridades atribuyeron el repunte a un desplazamiento de la violencia provocado por los operativos previos aplicados en el país.
El plan contempla intervenciones a peatones, recorridos preventivos y puestos fijos de control para ejecutar órdenes de captura pendientes y decomisar ilícitos. Datos del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) señalan que el departamento de Guatemala concentra el 49 % de los homicidios del país, justificando la focalización de las fuerzas de seguridad.