
El gobierno de China anunció una investigación “rigurosa e intransigente” tras la explosión registrada en una mina de carbón en la provincia de Shanxi, accidente que dejó al menos 90 personas fallecidas y varios trabajadores desaparecidos bajo tierra.
Las autoridades informaron que más de 200 mineros lograron ser evacuados con vida luego de la explosión de gas ocurrida en la mina Liushenyu, considerada la tragedia minera más grave en el país desde 2009. Además, un responsable de la empresa operadora quedó bajo custodia mientras avanzan las investigaciones.
El presidente Xi Jinping ordenó intensificar las labores de rescate y exigió esclarecer las causas del siniestro, mientras equipos de emergencia continúan buscando sobrevivientes y atendiendo a los heridos afectados por gases tóxicos.