
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que un brote de ébola en la República Democrática del Congo ha dejado al menos 170 muertes sospechosas y cerca de 750 contagios, en un escenario que calificó de “alto riesgo nacional” y “regional elevado”.
El virus se estaría propagando rápidamente en el este del país, donde las condiciones de seguridad han dificultado la contención.
Las autoridades sanitarias señalaron que el brote fue identificado inicialmente en la provincia de Ituri y se ha extendido a otras zonas como Kivu Norte y Kivu del Sur, afectando comunidades desplazadas por el conflicto.
La OMS advirtió que la situación podría ser mayor de lo registrado debido a limitaciones en la vigilancia y las pruebas de laboratorio.
El tipo de virus detectado, Bundibugyo, es poco frecuente y no cuenta con tratamiento ni vacuna específica, lo que complica la respuesta sanitaria. A esto se suma la inseguridad en la región, que ha retrasado la detección de casos y la implementación de medidas de control.