
La sostenibilidad operativa del transporte público urbano en las principales ciudades del país enfrenta una severa crisis financiera debido a los retrasos en las transferencias de los fondos estatales de contingencia. El dirigente del rubro, Wilmer Cálix, advirtió que mantener la tarifa congelada en 13 lempiras por pasajero dependerá exclusivamente de que el Poder Ejecutivo liquide la deuda acumulada por concepto del bono compensatorio.
El representante del sector empresarial afirmó que, de no contar el Estado con la liquidez necesaria para efectuar los desembolsos, se deberá proceder de forma inmediata a una revisión técnico-legal de las tarifas cobradas al usuario.
De acuerdo con los datos presentados en las mesas de trabajo sectoriales, la mora del Gobierno Central con las cooperativas y empresas de transporte asciende a 200 millones de lempiras a nivel nacional. La mora institucional abarca cuatro meses de subsidio pendiente para los operadores de las ciudades de San Pedro Sula, La Ceiba y Choluteca, mientras que en el Distrito Central el retraso suma tres meses de asignaciones presupuestarias.