
Más de tres semanas después del doble terremoto que azotó a Venezuela, la cifra oficial de fallecidos supera los 5.000, según un nuevo balance publicado el viernes por las autoridades.
El recuento, informado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, dimensionó el alcance de la tragedia: la cifra de muertos creció durante las últimas semanas hasta alcanzar 5.069, mientras que la cantidad de heridos se mantuvo en 16.740.
El desastre marcó uno de los episodios más graves en la historia reciente del país y ubicó el impacto de los sismos entre los más letales de América Latina en los últimos años.
El 24 de junio, dos sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron al menos siete estados venezolanos casi al mismo tiempo. Las consecuencias incluyeron el colapso de edificios, la destrucción de infraestructuras esenciales y la interrupción de servicios básicos como el agua y la electricidad. La Guaira, el estado costero vecino a Caracas, concentró la mayor destrucción: comunidades enteras perdieron sus viviendas y su fuente de trabajo.