
El presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Roberto Lagos, descartó de manera categórica que el reciente incremento de 25 puntos básicos en la Tasa de Política Monetaria (TPM) vaya a provocar un aumento inmediato o drástico en el costo de los créditos para la población y el sector empresarial.
La TPM pasó recientemente del 5.75% al 6%, una decisión adoptada por el Directorio del BCH como parte de una estrategia de carácter preventivo para hacer frente a las presiones inflacionarias y a los diversos riesgos externos que impactan en la economía nacional.
Al respecto, el titular del ente financiero señaló que un ajuste de 25 puntos básicos no representa un movimiento de tasas de interés severo ni dramático, aclarando que la medida fue diseñada específicamente para conducir la política monetaria hacia una posición neutral y más ordenada.

Lagos reconoció que, con el paso del tiempo, las variaciones en la TPM pueden trasladarse hacia las tasas de interés activas y pasivas del sistema financiero, pero enfatizó que este proceso no ocurre de forma automática ni inmediata en el mercado.
Según explicó el funcionario, la transmisión efectiva de la política monetaria suele tomar alrededor de seis meses, ya que las instituciones bancarias y financieras necesitan ajustar de manera gradual sus posiciones, sus instrumentos financieros y sus condiciones de liquidez.
En este sentido, detalló que las condiciones de liquidez no se recomponen de la noche a la mañana, detallando que la liquidez total del sistema financiero ha oscilado entre los 130 mil millones y los 150 mil millones de lempiras desde diciembre, mientras que la liquidez de largo plazo se sitúa en aproximadamente 10 mil millones de lempiras.
El presidente del BCH indicó que un cambio en la tasa rectora también genera una recomposición natural en el corredor de tasas de interés y en las posiciones que los bancos comerciales mantienen en los instrumentos del Banco Central. A su criterio, mientras se mantengan los niveles de liquidez actuales, cualquier presión al alza sobre los créditos se trasladará de forma muy progresiva.
Lagos diferenció esta estrategia de la aplicada en 2024, cuando la TPM acumuló un alza de 275 puntos básicos en pocos meses, asegurando que el objetivo actual es administrar la liquidez con cautela para minimizar los impactos en los hogares y las empresas.