
Honduras busca consolidar y ampliar sus oportunidades comerciales en Europa para fortalecer las exportaciones de camarón, uno de los productos que genera importantes ingresos de divisas para el país. Reino Unido, Francia y Alemania figuran entre los destinos del crustáceo hondureño, en un escenario marcado por la reorganización de los mercados internacionales y los desafíos que enfrenta la producción nacional.
Las cifras más recientes reflejan el peso que ha adquirido el mercado europeo. De acuerdo con información oficial de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), la Unión Europea se mantuvo como el principal destino del camarón hondureño durante 2025, con ingresos superiores a los 123.8 millones de dólares. México ocupó el segundo lugar, con 83.7 millones de dólares, seguido por Taiwán, Centroamérica y Estados Unidos.

En el balance de enero a agosto de 2026, las exportaciones hondureñas de camarón alcanzaron 184.9 millones de dólares, un crecimiento de 6.8 % frente al mismo período del año anterior, según cifras atribuidas al Banco Central de Honduras. Reino Unido destacó por el valor de sus compras: entre enero y julio recibió alrededor de 4,640 toneladas, valoradas en 51 millones de dólares. En ese mismo período, Francia adquirió producto por aproximadamente 12.1 millones de dólares, mientras México encabezó las compras por volumen.
El fortalecimiento de estos destinos ocurre después de que el sector tuviera que reorganizar sus rutas comerciales tras la ruptura de relaciones diplomáticas con Taiwán en 2023, país que durante años fue uno de sus compradores tradicionales. En ese contexto, los mercados europeos han ganado relevancia para los exportadores hondureños.
Para facilitar el acceso y mantener la confianza de los compradores, las autoridades sanitarias han impulsado controles de inocuidad, vigilancia de enfermedades y un sistema de trazabilidad que permite identificar el origen del producto desde los laboratorios de larvas y las fincas de cultivo hasta las plantas procesadoras. La herramienta busca demostrar que el camarón exportado fue producido y procesado en Honduras y que cumple los requisitos sanitarios exigidos por los mercados internacionales.
Sin embargo, la expansión comercial enfrenta obstáculos en el ámbito productivo. La sequía y el aumento de la salinidad en el Golfo de Fonseca han afectado las cosechas en Choluteca y Valle, principales zonas camaroneras del país. Reportes del sector señalan que numerosas fincas quedaron sin cosechar y que la producción se redujo frente a las metas previstas para 2026.
Los productores también han planteado la necesidad de financiamiento e inversión tecnológica para recuperar las unidades productivas y elevar el rendimiento por hectárea. El reto para Honduras será sostener la demanda europea, diversificar compradores y garantizar suficiente producción, sin descuidar los estándares sanitarios y de calidad que exige el comercio internacional.