
El Arsenal se consagró campeón de la Premier League luego del empate 1-1 entre el Manchester City y el AFC Bournemouth en la jornada 37 del campeonato inglés.
El resultado permitió a los Gunners asegurar el título con una ventaja de cuatro puntos y poner fin a una sequía de 22 años sin levantar el trofeo local.
El conjunto dirigido por Mikel Arteta volvió a la cima del fútbol inglés tras varias temporadas quedándose cerca del campeonato. Arsenal alcanzó así su corona número 14 en la máxima categoría y consolidó su posición como el tercer club más ganador en la historia del torneo.
Por su parte, Manchester City igualó el encuentro con un gol agónico de Erling Haaland en el tiempo añadido, aunque el resultado no fue suficiente para mantener viva la pelea por el título.