
La crisis de energía vuelve a estar en la primera línea de la agenda pública, y de las exigencias sociales de los diferentes sectores, aunque ello no coincida, paradójica y lamentablemente, con el abordaje en el debate político, ahogado por la mediocridad, especialmente de parte de los diputados del Partido Liberal que hablan de tener una salida propia, que consiste en el simple cálculo de escudarse en el anuncio de ofrecer una contrapropuesta para rescatar a la ENEE, pero que casi es seguro que no la tienen, porque, por la dimensión de la crisis de la ENEE, elaborar otra salida distinta a la que ofrece el gobierno con el respaldo de experimentados técnicos internacionales, solo servirá para retrasar la aprobación de la nueva ley del subsector eléctrico, completamente indispensable para cambiar el fracasado modelo que ha llevado a la ruina a la ENEE.
De esta forma se invierte la lógica democrática más elemental a la hora de explicar y afrontar con rigor y transparencia un asunto de especial trascendencia y envergadura para los hondureños, como son los urgentes desafíos energéticos de nuestro país. La enorme deuda de la ENEE que crece a cada minuto es brutal, una deuda que aumenta 544 lempiras por segundo, 32, 600 lempiras por minuto, dos millones de lempiras por hora, solo puede ser frenada con un cambio inmediato de modelo que requiere la aprobación de las reformas energéticas.
Ignorar la existencia de esta terrible realidad, o las consecuencias de este problema, no cambiará ni modificará súbita o espontáneamente la naturaleza de esta tragedia financiera, por culpa de los politicos que nos han gobernado en las últimas dos décadas. La terrible realidad que es la ruinosa ENEE, permanecerá viva hasta acabar con Honduras si los diputados liberales pretenden obviarla con la excusa de que pronto tendrán una contrapropuesta, mientras que, al no enfrentar a tiempo la crisis, el tiempo que transcurra por la tardanza, por culpa de la indecisión de los diputados liberales, hará que por irresponsabilidad política nos alejemos de la urgente e inaplazable solución.
Preguntémonos: qué será de la industria, de las empresas, del comercio, los hospitales, las comunicaciones audiovisuales e internet, que será de la vida de nuestras principales ciudades que son polos de desarrollo, y de las zonas rurales sin energía eléctrica? Alguien de la bancada liberal tal vez quiera pensar en todo el requiebro económico que ya sufre Honduras por la enorme deuda que ha acumulado la ENEE, por la falta de voluntad politica para enfrentar este grave problema, y que aumenta en forma desorbitada mientras no se reformen las normas del subsector eléctrico. Tal vez haya diputados liberales que piensen que tomarse unos meses les servirá para presionar a los nacionalistas para obtener algunos beneficios políticos. Esta jugada, que en otro tiempo y circunstancias sería comprensible, esta vez no lo es. La crisis de la ENEE ha puesto a Honduras en una situación de vida o muerte,por lo que aprobar las reformas del subsector eléctrico resulta inaplazable.
Como si la atronadora deuda no fuera suficiente, las frecuentes interrupciones en el suministro de corriente están provocando pérdidas diarias por el orden de los 15 millones de lempiras a las micro y pequeñas empresas, por lo que miles de ellas han cerrado operaciones, con el consiguiente desempleo para más de tres mil personas. Pero además, la deficiencia en el suministro eléctrico causa un perjuicio de más de cien millones de lempiras al mes a las empresas.
Creemos que los diputados liberales deben saber que sobre ellos está puesta la mirada de los hondureños conscientes que están a la espera de la aprobación de las reformas del subsector elétrico. No pueden ignorar que en este momento los liberales no son el simple fiel de la balanza, representan el sector parlamentario vital, puesto que aprobar las reformas del sector energético, pasa por los votos de la bancada liberal. Constituyen el sector clave del Congreso para aprobar las reformas. Hay millones de hondureños que están a la espera de la aprobación de las reformas del subsector eléctrico y casi todos entienden que esto depende de los votos de la bancada del partido Liberal.
En lo personal, conociendo a casi todos los diputados de la bancada liberal, se que no hay un solo diputado liberal que desconozca lo trascendental que es aprobar las reformas energéticas, lo que podríamos calificar como la madre de las batallas para ganarle la guerra a la crisis provocada por los 20 años de indiferencia e irresponsabilidad politica de los últimos cuatro gobernantes, que dejaron hacer y dejaron pasar los malos manejos de los funcionarios , que hicieron de la ENEE la mayor tragedia financiera que hoy tiene sepultada a Honduras y a los hondureños. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 9 de julio 2026