
El Gobierno de los Estados Unidos consolidará una nueva estrategia de seguridad global centrada en neutralizar amenazas ideológicas emergentes. El secretario de Estado, Marco Rubio, encabezará una cumbre de alto nivel el próximo 15 de julio en la ciudad de Washington, con el objetivo de coordinar acciones internacionales frente al repunte de la violencia por motivos políticos.
Un alto funcionario del Departamento de Estado confirmó de forma anónima que la convocatoria formal se extenderá a representantes ministeriales de más de 60 naciones de Europa, Asia y el Hemisferio Occidental. El encuentro internacional busca actualizar los mecanismos operativos multilaterales que, según la perspectiva de la actual administración estadounidense, no han respondido adecuadamente a los desafíos globales recientes.
La organización de este foro responde de manera directa a los lineamientos de la estrategia antiterrorista firmada por el presidente Donald Trump el pasado mes de mayo. Dicho plan institucional otorga prioridad a la identificación y desarticulación de colectivos violentos de carácter laico cuyas doctrinas incluyan posturas radicales, anarquistas o contrarias a los intereses estratégicos de la nación norteamericana.