
El pulso político y humanitario en torno a las infraestructuras de reclusión fronteriza se intensifica en el sur de la Unión Americana. El Gobierno del estado de Florida notificó oficialmente este jueves que el controvertido centro de aprehensión ‘Alligator Alcatraz’, ubicado en la zona pantanosa al oeste de Miami, permanece habilitado y en condiciones operativas para albergar a más migrantes, desestimando los reportes de un cierre definitivo tras el sorpresivo traslado de detenidos ejecutado por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).
El director de la División de Manejo de Emergencias de Florida (FDEM), Kevin Guthrie, aclaró en conferencia de prensa que la administración estatal no ha recibido directrices de desmantelamiento por parte del gobierno federal, por lo que el emplazamiento continuará disponible si el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) así lo requiere para sus operativos de contención.
Huracanes, costos millonarios y resistencia estructural: El futuro de la instalación, inaugurada en julio pasado tras una visita oficial del presidente Donald Trump y respaldada activamente por el gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha entrado en una fase de severo escrutinio público debido a factores climáticos y presupuestarios.