
La Policía Nacional ejecutó la destrucción pública de más de 50 dispositivos de escape modificados o libres de motocicletas en el municipio de San Marcos, Ocotepeque. La medida de decomiso y posterior inutilización de las piezas busca neutralizar los altos niveles de contaminación acústica que afectan la convivencia comunitaria.

Las autoridades de Seguridad señalaron que el uso de silenciadores alterados contraviene la normativa de tránsito vigente y genera alteraciones continuas al orden público. El despliegue preventivo responde a múltiples solicitudes ciudadanas orientadas a regular el flujo de motocicletas sin los estándares técnicos requeridos.

La jefatura policial de la zona occidental advirtió que mantendrá operativos de inspección y decomiso de forma permanente en los principales ejes viales del departamento. Las autoridades hicieron un llamado a los propietarios de vehículos de dos ruedas a mantener los sistemas de escape originales para evitar sanciones operativas.