
En el marco de una ambiciosa estrategia orientada a neutralizar las capacidades logísticas y operativas de las estructuras delictivas de alto impacto, la Policía Nacional de Honduras —a través de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET)— asestó un contundente golpe a nivel federal con la ejecución de la «Operación Escudo de Honduras».
El consolidado oficial emitido por las autoridades de seguridad arroja la aprehensión de 78 personas vinculadas a diversas actividades ilícitas en los departamentos con mayor índice de criminalidad. Entre los capturados, 28 individuos enfrentan requerimientos específicos por el delito de asociación terrorista al figurar como militantes activos de la Mara Salvatrucha (MS-13), la Pandilla 18 y el Cartel del Diablo. Asimismo, el saldo de las intervenciones registra la caída en enfrentamiento de tres presuntos delincuentes, la incautación de 18 armas de fuego de diverso calibre y el decomiso de 4.35 kilogramos de sustancias estupefacientes.

El informe técnico detalla una marcada concentración de acciones en el norte y centro del país: el departamento de Cortés encabeza las cifras de operatividad con 23 detenciones, seguido de Francisco Morazán con 21 requerimientos en el Distrito Central. El despliegue táctico también dejó resultados significativos en Yoro (8), El Paraíso (6), Comayagua (5) y Atlántida (5), extendiéndose adicionalmente hacia las zonas insulares y fronterizas del territorio nacional.
Ejes prioritarios de la intervención policial
La estrategia de contención y recuperación de espacios públicos contempla las siguientes líneas de acción: Saneamiento territorial: Recuperación de barrios, colonias y corredores comerciales bajo presión de maras y pandillas. Desarticulación de células: Ejecución prioritaria de órdenes de captura pendientes contra cabecillas acusados de extorsión y terrorismo urbano. Mapeo delictivo federal: Cobertura en más de diez departamentos para impedir la movilidad y reagrupamiento de bandas criminales.
Las fuerzas del orden ratificaron que los operativos saturacionales y las labores de inteligencia de la DAET se mantendrán de forma sostenida para fortalecer la paz social y devolver la tranquilidad a la población hondureña.