
Criminales ocultaron el cadáver de la joven Rosy Fabiola Izaguirre en el barranco de un potrero, cubriéndolo con ramas. La víctima, residente de la comunidad de El Hatillo, había desaparecido desde el pasado sábado tras salir con supuestos «amigos» hacia una fiesta en un sector cercano a la aldea Jutiapa, en las inmediaciones del Parque Nacional La Tigra, zona donde finalmente fue localizada.
De acuerdo con testimonios recogidos tras el hallazgo, el cuerpo presentaba señales visibles de haber sido sometido a tortura debido a la gravedad de los golpes que presentaba.
Ante la escena, las autoridades policiales realizaron el levantamiento de indicios bajo la oscuridad del lugar, con el objetivo de determinar si la joven también fue víctima de abuso y dar con el paradero de los responsables para que enfrenten la justicia.