
La capital hondureña enfrenta uno de los escenarios más críticos de los últimos años debido a la escasez de agua potable, provocada por la prolongación del verano y los efectos del fenómeno de El Niño.
La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento informó que los racionamientos se han intensificado en distintos sectores de Tegucigalpa ante la baja captación en los embalses.
El gerente de la UMAPS, Gustavo Boquín, explicó que la institución reforzó la distribución mediante camiones cisterna para abastecer hospitales, centros de salud, mercados y otras áreas prioritarias.
Además, advirtió que algunos sectores reciben agua cada cinco días y medio y únicamente por periodos reducidos debido a la falta de lluvias.
Las autoridades alertaron que la crisis podría extenderse hasta 2027 si las condiciones climáticas no mejoran y no se consolidan nuevos proyectos de abastecimiento, entre ellos la reactivación de la represa San José.