
Honduras enfrenta una seria amenaza epidemiológica que requiere atención inmediata. La microbióloga y experta en epidemiología, Miriam Aguilera, encendió las alarmas sanitarias al advertir que el territorio hondureño se aproxima de forma inminente a una epidemia de sarampión, impulsada por la proximidad geográfica y el preocupante repunte de contagios importados que ya se reportan tanto a nivel local como en la región centroamericana.
El análisis técnico de la especialista revela una situación crítica en el vecino país de Guatemala, donde el brote que inició en enero ha escalado de forma exponencial, acumulando para este mes de junio más de 8,000 casos confirmados y al menos 16,000 pacientes bajo sospecha clínica. Aguilera explicó que debido al flujo migratorio regular resultaba técnicamente imposible evitar el ingreso del virus al país, por lo que la única barrera efectiva para contener una catástrofe sanitaria de grandes dimensiones radica en blindar los niveles de inmunización comunitaria.
Para frenar la propagación de este patógeno, el cual posee una tasa de transmisión sumamente alta capaz de contagiar hasta a veinte personas por cada caso activo, el sistema de salud nacional necesita alcanzar de manera urgente una cobertura de vacunación superior al 95 por ciento en la población infantil y juvenil. Finalmente, la experta lanzó un enérgico llamado a los padres de familia y a la ciudadanía en general para asumir la responsabilidad compartida de acudir a los centros asistenciales ante cualquier síntoma sospechoso, asegurando que solo la conciencia colectiva evitará que el virus se disemine por todo el territorio nacional.