
Con el propósito fundamental de neutralizar el riesgo de propagación del virus tras la confirmación de casos importados en el territorio nacional, la Secretaría de Salud (Sesal) declaró un estado de fortalecimiento en sus medidas de vigilancia, prevención y control. Como acción de choque inmediata ante la alerta epidemiológica que sacude a varios países de las Américas, las autoridades sanitarias instruyeron la aplicación temporal de la denominada “dosis cero” de la vacuna contra el Sarampión, Rubéola y Parotiditis (SRP).
Esta estrategia de emergencia está dirigida de manera exclusiva a la población infantil de entre 6 y 11 meses de edad, sector que se encuentra en un rango de alta susceptibilidad debido a la intensa movilidad migratoria y de personas en las fronteras y aeropuertos del país en este 2026.
Características clave de la «Dosis Cero»
La implementación de esta jornada de inmunización extraordinaria cuenta con el aval y asesoramiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Las autoridades médicas enfatizaron dos lineamientos normativos obligatorios:
Protección temprana de emergencia: El objetivo medular es levantar un escudo inmunológico inmediato en los lactantes frente a la amenaza epidemiológica del entorno regional.
No sustituye el esquema regular: La «dosis cero» es una medida adicional. Las jefaturas de enfermería aclararon que esta aplicación no reemplaza las dosis oficiales, por lo que los menores de edad deberán recibir obligatoriamente su primera y segunda dosis en los tiempos establecidos por el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI).
Centros de salud activados a nivel nacional
La Secretaría de Salud reiteró de manera categórica que el medicamento es totalmente gratuito, seguro y cuenta con los más altos estándares de calidad internacional.
Se hace un llamado enérgico y urgente a los padres de familia, madres y tutores legales para que acudan de inmediato al centro de salud o policlínico más cercano a sus comunidades. El objetivo es revisar minuciosamente los carnés de vacunación y aplicar el biológico a los infantes, recordando que la inmunización colectiva es la única herramienta científica capaz de frenar un brote de sarampión en el territorio nacional.