
La Secretaría de Salud de Honduras confirmó que el territorio nacional se mantiene libre de sarampión, pero ordenó activar de forma inmediata un protocolo de vigilancia epidemiológica permanente en todo el país. Las autoridades sanitarias elevaron los niveles de alerta tras confirmarse un brote activo y peligroso de esta enfermedad en la vecina República de Guatemala, lo que sitúa al país en una posición de vulnerabilidad geográfica directa.
Los puntos críticos de control y la brecha de vacunación:
Vigilancia en aduanas y fronteras: El Gobierno de la República intensificó los controles médicos y los operativos de vacunación obligatoria en todos los puntos de acceso terrestres, aéreos y marítimos del territorio nacional para detectar a tiempo cualquier caso importado del virus.
Peligro por bajas coberturas: La institución sanitaria advirtió con preocupación que los 298 municipios de Honduras registran actualmente tasas de vacunación inferiores al 95 % ideal, una deficiencia técnica que incrementa el riesgo de una rápida transmisión comunitaria si el virus ingresa al país.
Ante el peligro inminente, las autoridades de salud emitieron una orden urgente para que los padres de familia acudan de inmediato a los centros de salud locales con el objetivo de iniciar o completar los esquemas de vacunación de los menores de edad, asegurando además que los equipos de respuesta rápida están listos para contener cualquier sospecha de contagio.