
La industria camaronera hondureña enfrenta un panorama complejo debido a las condiciones climáticas extremas que han afectado la producción durante este año, informó el director ejecutivo de la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras (ANDAH), Javier Amador.
El representante del sector explicó que las elevadas temperaturas registradas en la zona sur del país, junto con la disminución de los niveles de oxígeno y el incremento de la salinidad en las aguas, han provocado retrasos en los ciclos de producción y una mayor mortalidad del camarón.
Amador indicó que estas condiciones podrían traducirse en una menor producción durante 2026 en comparación con el año anterior, aunque destacó que el camarón hondureño continúa manteniendo una importante demanda en los mercados internacionales, especialmente en Asia.
Asimismo, advirtió que la disminución de la actividad productiva podría tener repercusiones en el empleo, con la posible pérdida de alrededor de 500 puestos de trabajo, afectando de forma indirecta a unas 6,500 familias que dependen de esta industria.

El sector acuícola considera que el comportamiento del clima será determinante para la recuperación de la producción en los próximos meses y confía en que las condiciones ambientales mejoren para reducir el impacto económico.