
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH) pidió al Estado hondureño tomar medidas urgentes para proteger a sobrevivientes, comunidades campesinas y defensores de derechos humanos tras la masacre registrada en Rigores, Trujillo, en el departamento de Colón.
El organismo condenó el hecho violento y solicitó una investigación pronta, exhaustiva e independiente para identificar y sancionar a los responsables, además de exhortar al desmantelamiento de estructuras criminales que operan en la zona.
La OACNUDH advirtió que la violencia está vinculada a problemas estructurales como la conflictividad por la tierra, la pobreza, la desigualdad y la limitada presencia estatal.
El representante de la OACNUDH en Honduras, Juan Carlos Monge, señaló que esta situación constituye una amenaza persistente que afecta el ejercicio de los derechos humanos en el Bajo Aguán.