
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH) expresó públicamente su preocupación ante los recientes anuncios vertidos por diversas autoridades gubernamentales sobre la eventual implementación de un estado de excepción focalizado, así como la posible declaratoria de estructuras criminales y pandillas bajo la figura jurídica de asociaciones terroristas.
Si bien el organismo internacional reconoció el grave impacto que delitos como la extorsión, los homicidios, el desplazamiento forzado y la violencia sistemática ejercen sobre las libertades fundamentales de la ciudadanía, subrayó que toda estrategia de combate a la delincuencia debe enmarcarse en el estricto respeto a las garantías constitucionales y los tratados internacionales de los cuales el Estado es firmante.

El representante de OACNUDH en el país, Juan Carlos Monge, enfatizó que la seguridad efectiva no es incompatible con el marco de los derechos humanos. Asimismo, recordó que las medidas de excepción deben regirse de forma obligatoria por los principios internacionales de proporcionalidad, necesidad, temporalidad, legalidad y control judicial independiente.
Riesgos de tipificaciones amplias y recomendaciones estructurales
Con relación a la tipificación de bandas delictivas como grupos terroristas, la Oficina de las Naciones Unidas alertó que el uso de definiciones normativas imprecisas o excesivamente ambiguas podría generar arbitrariedades, vulnerando el debido proceso, la presunción de inocencia y la responsabilidad penal individual.