
El ministro de Turismo, Andrés Ehrler, atribuyó el reciente cierre de al menos 100 restaurantes registrado en el país durante 2026 a la urgente necesidad de fortalecer la preparación y capacitación de los emprendedores nacionales, de modo que puedan hacer frente al incremento de costos operativos que impacta de lleno al sector comercial y gastronómico.
Durante un pronunciamiento oficial, el funcionario recordó que la gastronomía constituye la columna vertebral del sector turístico, al representar más del 64 % de las empresas vinculadas a esta industria. Por esta razón, advirtió que la clausura de un centenar de establecimientos genera un efecto dominó negativo, afectando de manera directa la generación masiva de empleos formales y la dinámica económica general del turismo hondureño.

Ehrler reconoció sin ambages que la economía nacional atraviesa un complicado “choque externo” que presiona fuertemente las finanzas empresariales, impulsado principalmente por el encarecimiento constante en los precios de los combustibles y las tarifas de energía eléctrica. No obstante, puntualizó que las dificultades macroeconómicas no son el único factor determinante.
A su juicio, una parte considerable de los negocios fracasa debido a la falta de conocimientos administrativos fundamentales, tales como el dominio del control de costos y gastos, la ejecución de estudios de mercado precisos y el cálculo correcto del punto de equilibrio financiero.
«Hay personas que abren y no tienen la capacidad todavía de poder comprender el balance del costo y gasto y el punto de equilibrio de las empresas», lamentó el ministro, quien además cuenta con experiencia en el sector como propietario de cadenas de restaurantes.
Ante este panorama adverso, el titular de Turismo aseguró que la institución mantiene una total disposición para respaldar a los empresarios mediante programas de capacitación técnica. Sin embargo, lamentó que la Asociación de Restaurantes de Honduras todavía no se haya acercado formalmente a las oficinas estatales para exponer de forma directa sus problemáticas y requerimientos específicos.
Ehrler sugirió que las gremiales y organizaciones empresariales deben aprovechar su fuerza asociativa y capacidad de negociación colectiva, una herramienta clave que permitiría a los restaurantes unificar compras o negociar tarifas para amortiguar el golpe de los altos costos operativos y garantizar la sostenibilidad de los negocios en el mercado nacional.