
Una adolescente de 17 años movilizó a las autoridades tras fingir su propio secuestro y asesinato en Intibucá. La joven salió hacia su colegio el pasado 19 de abril, pero nunca regresó.
Poco después, su familia recibió mensajes aterradores desde su propio celular, donde aseguraban que ya la habían matado y exigían que dejaran de buscarla.
Tras un intenso operativo de la DPI, la menor fue hallada sana y salva en Lepaterique, Francisco Morazán. No estaba en peligro: se encontraba viviendo con su pareja, un joven de 21 años.
Al ser descubierta, confesó que ella misma inventó la historia y envió los mensajes para que sus padres no la encontraran y así poder abandonar sus estudios sin problemas.