
La diabetes representa uno de los principales desafíos para la salud pública en Honduras. Según estimaciones divulgadas por Sendy Ávila, portavoz del Instituto Nacional del Diabético (INADI), más de 1.8 millones de personas vivirían con esta enfermedad en el territorio nacional, una cifra que refleja la necesidad de reforzar la atención médica y las estrategias de prevención.
La demanda de servicios en el INADI evidencia la dimensión de esta problemática. Ávila detalló que el establecimiento recibe alrededor de 400 pacientes al día en sus dos jornadas de atención, entre personas que buscan una evaluación médica y aquellas que llegan remitidas por otros centros asistenciales para continuar su tratamiento.
La institución también se ha convertido en un punto de referencia para pacientes de diferentes departamentos y comunidades del país. De acuerdo con la portavoz, entre quienes acuden al centro hay personas procedentes de La Mosquitia, La Ceiba y Choluteca, quienes buscan acceso a servicios especializados para controlar su condición.

Otro aspecto destacado por Ávila es la presencia de un mayor número de mujeres en las estadísticas relacionadas con esta enfermedad. Ante esta situación, subrayó la importancia de impulsar campañas informativas que permitan identificar los factores de riesgo y fomentar la búsqueda de atención médica a tiempo.
La diabetes requiere vigilancia permanente, ya que sus efectos pueden agravarse cuando los niveles de glucosa no se mantienen bajo control. La falta de seguimiento adecuado puede ocasionar daños en los riñones, la vista, el sistema cardiovascular y otras partes del organismo, afectando progresivamente el bienestar de quienes la padecen.
Por esa razón, los controles médicos, una alimentación saludable y la actividad física forman parte de las medidas que contribuyen al manejo de la enfermedad. También es importante que las personas con factores de riesgo consulten con profesionales de la salud para determinar si necesitan evaluaciones adicionales.

El director del INADI, Jairo Tábora, ha manifestado anteriormente su inquietud por el incremento de pacientes con diabetes y por el volumen de personas que requieren asistencia diaria en el establecimiento. La llegada constante de nuevos usuarios, incluidos aquellos enviados desde otros hospitales y centros de salud, mantiene una elevada presión sobre los servicios disponibles.
Frente a este escenario, el fortalecimiento de la capacidad de atención y la promoción de hábitos preventivos constituyen aspectos importantes para responder a las necesidades de la población. La detección temprana, el acceso a medicamentos y el seguimiento de los pacientes pueden contribuir a evitar complicaciones y disminuir el impacto de esta enfermedad crónica en las familias hondureñas.
Las cifras compartidas por el INADI ponen de relieve la importancia de mantener la diabetes entre las prioridades sanitarias del país, mediante acciones que faciliten el diagnóstico, mejoren la continuidad de los tratamientos y amplíen el conocimiento de la población sobre cómo prevenir sus complicaciones.