
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar críticas contra la inmigración irregular y las ciudades que brindan protección a los migrantes. Durante un acto político en Kentucky, el mandatario afirmó que quienes ingresaron al país durante la administración del demócrata Joe Biden incluían personas con antecedentes criminales y problemas de salud mental, y advirtió que una derrota republicana en las elecciones de medio término podría favorecer un nuevo aumento de la inmigración irregular.
En su intervención, Trump vinculó el resultado de los comicios legislativos de noviembre con el rumbo de la política migratoria y la situación económica del país. Según sostuvo, si los demócratas obtienen el control de las cámaras del Congreso, podrían producirse nuevas llegadas de inmigrantes indocumentados y un incremento en el costo de vida.

El mandatario viajó a Kentucky para respaldar a los candidatos republicanos que participarán en las elecciones previstas para el 3 de noviembre. Durante el evento, fue recibido con muestras de apoyo por parte de sus simpatizantes, ante quienes reiteró sus argumentos en favor de mantener el control republicano del poder legislativo.
Trump también volvió a elogiar a los agentes encargados de ejecutar las operaciones migratorias, a quienes calificó de héroes por su participación en las detenciones y deportaciones. Al referirse a estas acciones, aseguró que su administración continúa expulsando del territorio estadounidense a quienes considera los peores infractores.
El discurso incluyó, además, cuestionamientos contra sectores demócratas de tendencia socialista que cuentan con aspirantes a cargos en el Congreso y en distintas legislaturas estatales.
Con sus declaraciones, Trump reforzó su estrategia de presentar la seguridad fronteriza, las deportaciones y el costo de vida como temas centrales de la contienda electoral, en un intento por movilizar a los votantes republicanos de cara a los comicios de noviembre.